50 años, dos generaciones, un único café. El mejor.

Todo empezó con Giuseppe De Giusti, enfant prodige de nuestra historia. Años ‘50. Entra en una empresa de Conegliano Veneto para ocuparse de la torrefacción, más que una profesión Giuseppe ejercita una pasión. Trabaja entre el perfume de los granos y sabe reconocer por el color su grado de tueste. Se casa. Pasan los años y siente que quiere hacer algo mas que hacerlo bien. Junto con Bruna, su esposa, abre un taller artesanal. El nombre es: Manuel Caffè. Se especializan, suministran los productos mejores a las cafeterías. Cuidan la sustancia pero también la forma. Nacen mezclas que son obras maestras y a la vez Emanuela, Mauro y Cristina, la nueva generación, que tiene el mismo amor que los padres por el café e intuición para la comunicación y el desarrollo de ideas. Empieza así una nueva época que rejuvenece toda la empresa, con la energía de los estudios de Emanuela, Mauro y Cristina y el frescor de su talento creativo. Hemos llegado al Manuel Caffè de hoy. Una realidad sabrosa y tradicional a la vez. Calma y en ebullición. Como una taza de café.